Preguntas frecuentes sobre el uso de la sauna

¿Qué mantenimiento necesita nuestra sauna una vez instalada?

La sauna no requiere de un servicio adicional más allá de la limpieza y la sustitución de las piedras del calefactor.


Limpieza de la sauna

Para el correcto uso de la sauna es recomendable sentarse y/o tumbarse siempre encima de una toalla. Para realizar la limpieza de la sauna sacaremos todos los componentes interiores, si es posible, bancos, y suelos básicamente, y una vez fuera de la sauna, prepararemos un cubo de agua con un chorro de lejía, a ser posible perfumada, y con una bayeta humedecida en el preparado y sobre todo que no esté empapada, pasamos por las paredes de la sauna, y con más ahínco en las zonas donde se apoya la espalda, de igual forma limpiaremos los bancos y el suelo que previamente hemos sacado.


¿Cuándo debo sustituir las piedras de la sauna?

Las piedras deben de estar correctamente colocadas, no se debe acuñar las piedras entre las resistencias eléctricas, las piedras deben de quedar sueltas de modo que pueda pasar el aire a través del calefactor.

Debido a la gran variación de la temperatura, las piedras de la sauna se desintegran con el uso. Debemos de realizar un cambio de piedras anual si el uso de la sauna es de una o dos veces por semana y una vez cada siete u ocho meses si el uso es público y está encendida 10 o 12 horas diarias. Al mismo tiempo, retire cualquier trozo de piedra del fondo del calentador y substituya las piedras desintegradas por piedras nuevas. Esto garantiza que la capacidad de calentamiento del calentador se mantenga a un nivel óptimo, al mismo tiempo se evita el riesgo de sobrecalentamiento.


Calentamiento de la sauna

Cuando se enciende el calefactor por primera vez, tanto el calefactor como las piedras desprenden olor. Para eliminar dicho olor, se debe de calentar por un periodo aproximado de una hora la sauna a una temperatura entre 70 y 80ºC y posteriormente ventilar la sauna con eficiencia. Si la potencia del calentador es adecuada para la sauna, una sauna correctamente aislada tardará aproximadamente entre 35 y 45 min. en alcanzar la temperatura de baño requerida. Las piedras de la sauna alcanzan normalmente la temperatura de baño requerida al mismo tiempo que la sauna. Una temperatura adecuada para la sauna es de aproximadamente entre 65 y 80 ºC. Siempre que encendamos la sauna debemos de comprobar que no haya ningún objeto sobre el calefactor ni cerca de él y menos aún si es inflamable.

Calentamiento sauna


¿Cómo dosificar agua en el calefactor de la sauna?

El aire de la sauna se seca cuando la sauna va aumentando de temperatura, por tanto, es necesario echar agua sobre las piedras del calefactor para alcanzar un nivel adecuado de humedad en la sauna. El efecto del calor y el vapor varía dependiendo de la persona. No existe un nivel estipulado de temperatura y humedad, ha de ser el usuario el que determine los niveles de temperatura y humedad que sean más adecuados para él. La dosificación de agua sobre el calefactor se realizará vertiendo agua sobre las piedras calientes. El volumen máximo del cazo es de 0,2 litros, la cantidad de agua echada sobre las piedras en cada dosificación no debe exceder de esos 0,2 litros, porque si se vierte una cantidad excesiva de agua sobre las piedras, sólo una parte se evaporará y el resto puede salpicar como agua hirviendo sobre los bañistas. No tire nunca agua sobre las piedras cuando hay gente cerca del calentador, porque el vapor caliente puede quemarles la piel. Es importante comenzar con las dosificaciones cuando las piedras estén completamente calientes, sino el agua vertido no se evaporará y caerá al circuito eléctrico del calefactor acortando la vida útil de éste considerablemente.


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